Homenaje a Pennac
"...cuando se entra en clase el 6 o el 7 de septiembre, siempre hay un momento en el que se está sólo frente a 35 individuos que van a constituir una entidad realmente particular, diferente de la clase de al lado y de todas las que se han tenido antes. Y, en esta entidad, hay 35 individualidades que debo tener en cuenta de forma individual si quiero que avancen en cualquier campo.
La gimnasia intelectual del profesor consiste en crear una dinámica dentro de este grupo sin negar jamás ninguna de las individualidades que lo componen. Esto no forma parte de lo que se enseña a los profesores, pero es la realidad cotidiana de su trabajo. Porque si niego a un alumno como individuo o, por el contrario, le presto demasiada atención, se desestabiliza el ambiente de la clase.
Así pues, el profesor debe "manejar", como se dice hoy, y de forma instintiva, este tipo de problemas, que no son realmente problemas pedagógicos sino afectivos y de conducta. Si no se tienen en cuenta estas dimensiones, si uno sólo se ocupa de los "buenos" alumnos, la pedagogía se convierte en una especie de mecánica ciega que no alcanza más que al 10% de los niños escolarizados. Nosotros, los profesores, deberíamos ser capaces de prestar realmente atención, tener paciencia e introducir cierta gratuidad en la relación con los alumnos. Tal vez sea eso lo que llaman "respeto".
